| |
La "última diablura" de Etcheverry
1 de Abril
"Gracias", "lo di todo" y "nunca dejé un entrenamiento", confesó con la voz entrecortada por la emoción el astro boliviano de fútbol Marco Etcheverry que a sus 36 años, tras 20 de trayetoria sin tachas, se retiró de la actividad profesional.
El popular "Diablo" Etcheverry "colgó los botines" ante unas 30 mil personas que le tributaron el jueves por la noche en su natal Santa Cruz de la Sierra el más encendido de los tributos.
"Diablo, Diablo..." gritó al unísono una masa de bolivianos congregados en el estadio Tahuichi Aguilera, donde hace 20 años este zurdo, de impredecible regate y fina puntería, de talento genético y encrespada cabellera, comenzó una andadura que le llevó por media decena de equipos de América, Europa y EEUU.
Idolos de su porte, provenientes de países de la región, en los umbrales del retiro, o en el retiro propiamente dicho, estuvieron presentes para agasajarle.
"Se lo merece", sentenció el argentino Diego Latorre, recordado ex jugador del argentino Boca Juniors.
"Etcheverry ha sido el ídolo de toda la vida para Bolivia y estoy seguro de que disfrutó una noche con la gente que lo quiere mucho. Yo me siento feliz por haber acompañado a este gran jugador. Es un verdadero gusto estar acá", reseñó el legendario goleador argentino Alberto "Beto" Acosta, emparentado por trayectoria con el también argentino San Lorenzo.
"El cariño que te da la gente es lo más gratificante que un futbolista puede recibir. Marco ha vivido una de las jornadas más hermosas de su vida. Dejar el fútbol cuesta, pero te reconforta el aprecio que el hincha te da cuando te vas", afirmó el celebrado y polémico ex portero paraguayo, José Luis Chilavert.
"Es muy hermoso estar en un momento donde un colega y amigo se despide frente a su gente. La verdad, por lo que vi, no hay duda de que Etcheverry es el ídolo de los bolivianos. Este homenaje es un justo reconocimiento", apuntó el ídolo ecuatoriano Alex "Guero" Aguinaga.
"Fueron los últimos 80 minutos que Etcheverry disfrutó de una carrera exitosa en la que le dio mucho a Bolivia. La gente no lo defraudó, porque fue parte de una fiesta que será inolvidable. Marco se merecía todo esto y tal vez más", aplaudió el ex mediocampsita argentino Néstor Gorosito.
"El "Diablo" siempre irradió el pase, la jugada, buen fútbol y magia", rememoró su antiguio compañero en el Colo Colo, el chileno Patricio Yáñez.
"Muchísimas gracias", repuso Etcheverry. "Me sentí feliz de tenerlos a todos juntos esta noche. La presencia de grandes figuras me hizo sentir una persona especial", insistió.
El emblemático "Diablo" boliviano, que se despojó de los botines y descalzo emprendió, juntoa a sus vástagos Maikol y Marco, la vuelta olímpica como jugador activo, se deshizo en agradecimientos al público que fue a despedirlo en una noche de fuertes descargas emotivas.
"No se imaginan cuánto tiempo esperé por este momento. Despedirme así con tanta gente y con mis hijos jugando conmigo, es espectacular. Con mis amigos y con el público que siempre me apoyó. Estoy feliz con la gente que vino".
Etcheverry militó con menudo éxito en el Colo Colo chileno, el América de Cali colombiano y el Barcelona y Emelec ecuatorianos, además de Bolívar, Destroyers y Oriente Petrolero bolivianos.
Además jugó entre 1995 y 2005 en el DC United estadounidense.
El futbolista más rutilante de Bolivia en los últimos 25 años saltó a la fama internacional al enlistarse en 1991 en el Albacete español y cerró su dilatada campaña con los colores del DC United.
Dueño de una impredecible zurda, que prontó le ganó el apodo de "Diablo", por la rapidez de su regate y carrera, el "10" boliviano se dio a conocer como capitán de una selección Sub-15 que se coronó campeona sudamericana en 1986 en Lima.
De cuna humilde, Etcheverry se destacó como el alumno más aventajado de la academia Tahuichi Aguilera y formó parte de una generación de precedente
Fuente: AFP
|